Cristiano Amon abrió Computex 2026, en Taiwán, con una conferencia en la que anunció su plataforma Dragonfly para servidores. La compañía lidera el mercado de chips para móviles y en los últimos años se ha introducido también en los de «wearables», portátiles, automoción, y robótica industrial.
01 jun 2026 . Actualizado a las 14:13 h.La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en la gran arquitectura sobre la que se construirá la próxima década tecnológica. Ese fue el mensaje central que transmitió Cristiano Amon durante la conferencia inaugural de Computex 2026 en Taipéi, un evento que reúne a los principales actores de la industria mundial de semiconductores y computación avanzada. El máximo ejecutivo de Qualcomm presentó la visión de la compañía sobre una nueva era de dispositivos inteligentes, conectados y capaces de ejecutar modelos de IA de forma autónoma, desde el borde de la red hasta los centros de datos.
Ante un auditorio repleto en el Centro de Exposiciones Nangang de Taipéi, Amon defendió que la industria está entrando en una etapa marcada por los agentes de IA, modelos capaces de interpretar información, tomar decisiones y actuar de manera proactiva sin depender constantemente de la intervención humana. Esta evolución obligará a replantear la arquitectura de los dispositivos actuales y demandará una integración mucho más estrecha entre procesamiento local, conectividad avanzada y servicios en la nube.
La presentación sirvió también para reforzar el posicionamiento de Qualcomm más allá del mercado tradicional de los teléfonos inteligentes. Amon destacó que la compañía está impulsando «una estrategia orientada a llevar capacidades de inteligencia artificial a ordenadores personales, automóviles, robots industriales, dispositivos de realidad extendida y centros de datos». En este contexto, puso especial énfasis en las plataformas Snapdragon y Dragonwing, que, según explicó, constituyen la base tecnológica para desplegar inteligencia distribuida en múltiples sectores económicos.
La estrategia de la compañía con sede en San Diego (California) ha sido clara en los últimos años. Después de dominar el mercado de los smartphones (con una cuota del 25 %, un 5 % menos que Mediatek pero orientada a microprocesadores de alto rendimiento), Qualcomm se ha introducido también en los de wearables, portátiles (Snapdragon Elite), automoción (Snapdragon Ride y Cockpit), y robótica industrial (Dragonwing). Pero no es suficiente: a finales de junio, recordó Amon, se presentará oficialmente una nueva plataforma para servidores de centros de datos, cuyo nombre es Dragonfly (libélula).
Uno de los aspectos más destacados de la conferencia fue la insistencia en que la IA del futuro deberá ejecutarse cada vez más cerca del usuario. A diferencia de los modelos que dependen exclusivamente de grandes infraestructuras remotas (la nube), Qualcomm apuesta por procesar una parte significativa de las tareas directamente en los dispositivos. De acuerdo con Amon, este enfoque permitirá reducir la latencia, mejorar la privacidad y disminuir el consumo energético, factores que considera esenciales para la expansión masiva de los asistentes inteligentes y de los nuevos agentes autónomos.
Amon subrayó que «el futuro de la IA dependerá de la colaboración entre fabricantes de hardware, desarrolladores de software y proveedores de infraestructura». En su opinión, la industria atraviesa una transición comparable a la llegada de internet móvil o de los teléfonos inteligentes, pero con un impacto potencialmente mayor debido a la capacidad de la IA para transformar prácticamente cualquier actividad digital.
La intervención del responsable de Qualcomm también se puede interpretar como una señal de la creciente ambición de la compañía en segmentos donde históricamente ha tenido una presencia limitada. Además de consolidar su expansión en el mercado de los ordenadores con IA, busca fortalecer su posición en centros de datos y soluciones empresariales, áreas que concentran una parte importante de las inversiones vinculadas al auge de los modelos generativos.
Computex 2026, celebrado bajo el lema «AI Together» (inteligencia artificial juntos), reúne a más de 1.500 expositores y concentra a empresas que lideran el desarrollo global de chips, servidores y plataformas de computación. La presencia de ejecutivos de compañías como Nvidia, Intel, Marvell, Arm y NXP confirma el creciente protagonismo de Taiwán dentro de la cadena internacional de suministro de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial.