Abel Caballero: «Me estoy armando de valor para subir a la noria»

Es el rey de la Navidad, aunque prefiera ser solo el alcalde de Vigo. Eso sí, a luces no hay quien le gane y nos alumbra sobre sus recuerdos de niño, de lo mucho que disfruta en estas fiestas y que la noria «tiene 62 metros de altura»


Abel Caballero, el alcalde de Vigo, se ha convertirlo sin pretenderlo o, quizás sí, en el nuevo rey de la Navidad, aunque él prefiera solo el título del regidor: «De momento, como alcalde de Vigo me llega. Y me siento muy orgulloso», apostilla. Es el hombre que ha sido capaz de darle a la varita mágica y encender las luces de la ilusión de los niños y, sobre todo, de los adultos. Porque reivindica la Navidad para todos los públicos. Pero detrás del primer edil con más luces navideñas de España hay un hombre que ha disfrutado siempre de esta época tan especial: «Tengo muchos recuerdos de niño. Mi infancia, entre los 6 y los 9 años, la pasé en Tui. Y estoy lleno de recuerdos de la Navidad, de la cabalgata de Reyes, de los Reyes repartiendo regalos a niños en un centro de acogida que había en Tui. Recuerdo también muchísimo nuestro propio belén en casa, cuando lo hacíamos. Y también la noche de Reyes. Nosotros éramos cinco hermanos, cinco chicos, y ya te puedes imaginar lo que es eso, que a la una de la mañana estábamos en pie. Y aquello acababa con papá y mamá metiéndonos en cama con una bronca y haciendo que soltásemos los regalos y los dejásemos hasta el día siguiente. Guardo un recuerdo maravilloso de la Navidad. En casa de mis padres, en casa de la abuela, en tantos sitios...», como no podía ser de otra manera.

Incluso recuerda un año que tuvo que pasarlas en Cambridge: «Ya éramos adultos Cristina y yo. Cristina es mi mujer. Llevamos 47 años casados. Estaba haciendo mi doctorado y no podía regresar a España por razones políticas. Y la Navidad la pasé allí. Pero era un poco más triste que la que uno podía vivir aquí», confiesa.

Porque por encima de todo él reivindica unas fiestas para todos, «también para los mayores»: «Cristina y yo participamos de la felicidad de la ciudad sin volvernos niños. Siendo adultos. Porque los mayores también disfrutamos mucho de estas fiestas», asegura el líder socialista al que no es muy difícil encontrarlo estos días por la calle Príncipe o por las inmediaciones de la noria. Sin duda, una de las grandes atracciones de este año. Un éxito que ha superado incluso sus expectativas: «Es la estrella este año. Es cierto que el sitio en el que la pusimos es excepcionalmente hermoso. Se ve el mar entre los arcos y las luces de la noria», asegura tras confesar que todavía no se ha atrevido a subirse: «Me lo estoy pensando. Llevo cuatro días dándole vueltas. Bueno, hay que ser un poco atrevido para subirse a la noria. Lo confieso. Estoy haciendo acopio de valor para subirme porque tiene 62 metros de alto. Y estar a esa altura debe de impresionar», aunque rápidamente resuelve que lo logrará: «Dije que sí y siempre cumplo, pero hombre, un poquito de aprensión vamos a tener todos», afirma después de recibir la invitación de varios periodistas para subirse en la famosa atracción.

Mejor que Nueva York

Más allá de la noria, si hay algo de lo que se siente orgulloso es de recibir a las numerosas excursiones que por estas fechas se acercan a Vigo para ver el alumbrado. Y recuerda que fue él, y no otros, el primero en encender las luces en noviembre: «Lo que nosotros lanzamos hace un par de años, está siendo imitado ahora por todo el mundo en todas partes. El 23 de noviembre inauguramos las luces. Madrid quiso este año adelantarse y lo hizo un día antes. Ahora ya todo el mundo las enciende en noviembre y fue una moda que yo puse. Bienvenido sea. Estoy muy contento con eso». Tampoco ve exagerado decir que el alumbrado de Nueva York nada tiene que envidiar al de Vigo: «¡Pero si vivo en la ciudad más hermosa del mundo! No necesito inspirarme en otras ciudades. Lo que sí hicimos es ponernos en contacto con una empresa que iluminó Nueva York. Y esto es lo que a mí me dice, que la Navidad de Vigo es mejor que la de Nueva York, porque la misma empresa que está aquí y allí me da su opinión. Así que no es una exageración de cariño de alcalde a su ciudad, es una constatación», puntualiza.

Más allá de fotos con los vecinos y visitantes, dice que se hace «miles» y que tarda «una hora en recorrer 50 metros», Abel Caballero cuenta que pasará las fiestas con su compañera de vida y que este año le pedirá a los Reyes que Vigo siga yendo «en esta senda y en este buen camino», aunque sabe que sus majestades también le dejarán alguna corbata o bufanda. Todavía no quiere anunciar nada, pero aprovecha la ocasión para desvelar que ya está trabajando en las luces del próximo año. Porque por lo que se alumbra, en la ciudad habrá Navidades para rato. Solo hace falta ver el gesto más socorrido del alcalde. La V de Vigo.

Vigo, colapsado por las luces de Navidad

Alejandro Martínez

Decenas de miles de personas disfrutan del ambiente navideño en la ciudad

Las luces de Navidad han colapsado las calles del centro de Vigo. Decenas de miles de personas disfrutan del ambiente navideño. No cabe ni un alma en las avenidas en las que se encuentran los principales atractivos. La conjunción del puente festivo con el buen tiempo ha multiplicado la asistencia de visitantes, sobre todo del resto de Galicia, pero también de otros puntos de la península. La ciudad olívica vive un fin de semana histórico en cuanto a afluencia de visitantes, dejando pequeños a otros grandes acontecimientos como, por ejemplo, el Marisquiño o la feria de Conxemar.

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