La Iglesia acepta que el Defensor del Pueblo supervise la reparación a las víctimas de abusos sexuales

SOCIEDAD

En España se han registrado 674 víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica según un informe de este órgano de relevancia constitucional
01 abr 2025 . Actualizado a las 09:38 h.El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, se mostró dispuesto este lunes a que el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, supervise su proceso de reparación a las víctimas de abusos sexuales acontecidos en el seno de la Iglesia. «Hemos puesto en marcha un plan de prevención y reparación, asumimos una obligación moral donde no haya obligación jurídica en los casos verosímiles del pasado; incluso estamos dispuestos a estudiar una posible supervisión del Defensor del Pueblo en este proceso ya en marcha», proclamó el máximo dirigente episcopal.
Luis Argüello asumió la «grave y singular responsabilidad espiritual, moral y social» de la Iglesia ante la «trágica y dolorosa realidad de los abusos sexuales, de poder y de conciencia que han acontecido y siguen creciendo en la sociedad española». «No desaparecerán todos los comportamientos malvados que queremos evitar y prevenir, porque el mal y el pecado persisten, pero el esfuerzo de prevención, la manera de afrontar los casos y el propósito de reparar a las víctimas forman parte ya de la vida y compromiso eclesial», sostuvo el prelado.
También puso en valor el «importante» camino recorrido por diócesis, institutos de vida consagrada y asociaciones.
Según el informe que dio a conocer el pasado año el Defensor del Pueblo, en España se han registrado 674 víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica. De todas ellas, 563 fueron hombres, el 84,19 %, y 110 mujeres, el 15,61 %. La gran mayoría tenía entre 30 y 75 años en el momento de la entrevista,
En su alocución, el mitrado analizó las consecuencias del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, que definió como «un elemento catalizador para precipitar la quiebra del orden internacional establecido después de la II Guerra Mundial». El presidente de la jerarquía eclesiástica denunció la guerra en Gaza y en otros lugares del mundo, «sin que la supuesta legalidad internacional intervenga». «Asistimos, entre asombrados e indiferentes, al sufrimiento humano provocado por la fuerza bruta y ciega de las ‘armas inteligentes'», lamentó. En este sentido, deploró la corriente de pensamiento que, en nombre de la laicidad del Estado, relega a la intimidad las creencias religiosas.
Por otra parte, menos de un centenar de personas se manifestaron a las puertas de la Conferencia Episcopal para protestar contra el acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno para resignificar el Valle de los Caídos. Ondeando banderas de España y al grito de «obispos cobardes», los ultras portaban algunas pancartas, en una de las cuales se podía ver una foto del obispo de Madrid.