
Las temperaturas disminuyen 10 grados en algunas zonas del interior para dejar una estampa otoñal en Galicia
29 ago 2025 . Actualizado a las 10:56 h.La masa de aire cálida de origen norteafricano que se asentó en Galicia el pasado fin de semana se ha ido desplazando poco a poco hacia el sur y hacia el este para ser sustituida durante esta semana por otra masa, esta vez de origen atlántico, más fría y húmeda. Para este fin de semana no se prevee que el anticiclón vaya a recuperarse y se presentarán rasgos propios de las borrascas, con vientos húmedos provenientes del oeste, dejando en Galicia la primera estampa otoñal tras el estío.
El paso de esta masa atlántica, fría y húmeda, quedó muy claro el pasado martes en las provincias de A Coruña y Pontevedra, para después hacerse con toda la comunidad el miércoles. Durante el jueves, la situación fue intermedia y la masa solo dejó alguna lluvia puntual. Sin embargo ahora dos sistemas frontales, uno este viernes durante la primera mitad del día y otro el sábado hacia la parte final de la jornada, dejarán claro, por si aún quedaban dudas, que el verano se acaba.
Desde MeteoGalicia aseguran que habrá momentos de lluvia que podrán alcanzar cualquier punto de Galicia el viernes por la mañana y mañana por la noche. «También habrá en el medio situaciones muy parecidas a las vividas el jueves. Con lluvias más escasas, pero siempre con un predominio de la nubosidad», explicaron los expertos del servicio meteorológico.
Estos cambios del clima han acarreado una bajada de las temperaturas en torno a los 10 grados en algunas partes del interior de la comunidad en cuestión de días. El mismo lunes algunas zonas alcanzaron los 36 grados y ahora no superarán los 25.
En su línea
Los expertos aseguran que, a pesar de la brusquedad de los cambios, todo se mantiene en la normalidad. «Sería más preocupante si ese cambio de temperatura tuviese lugar solo en las capas medias y altas de la atmósfera, pero esto está dentro del marco de la normalidad», concretaron.
El hecho de que se esté terminando el mes de agosto, que esté disminuyendo la radiación solar en el hemisferio norte y que el aire frío, el favorito de las borrascas, se esté acercando cada vez más explica este giro aparentemente repentino de 180 grados. «Esto no explica que tengamos que esperar algún fenómeno adverso. Lo que se ha salido de lo normal han sido tantos días de sol y calor en Galicia».