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Las lonjas gallegas venden la mitad de pescado que hace nueve años

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Un gran banco de bocarte disparó las ventas en Portosín a principios de mes
Un gran banco de bocarte disparó las ventas en Portosín a principios de mes Elena Fernández

El sector intenta resistir ante la imparable caída de capturas, que baja las subastas a 68.000 toneladas, el mínimo del siglo

27 ago 2025 . Actualizado a las 04:45 h.

Capear los temporales que sacuden a la pesca desde tierra y mar, luchando contra viento y marea, explica por qué se mantiene a flote en Galicia. Cuando el consumo de productos del mar está en mínimos históricos y el contexto geopolítico aprieta las economías, el cambio climático recrudece la tormenta perfecta reduciendo las capturas hasta donde no recuerdan pescadores ni mariscadores. Aun así, se empeñan en tratar de vivir del mar, como las generaciones que les precedieron, para continuar generando empleo y riqueza y suministrando alimentos sanos y nutritivos. Así tratan de resistir la imparable caída de ventas en las lonjas gallegas que comenzó en el 2017. Desde enero hasta ahora se han subastado poco más de 68.000 toneladas de productos frescos, la mitad que hace nueve años. Y con todos los costes en constante crecimiento, la facturación respecto al 2017 ha bajado 64 millones de euros, hasta 246 millones.

Impacta directamente en las cuentas y en el estado de ánimo del sector extractivo y en la cadena de distribución, que ante la falta de producto autóctono, recurre al de importación para abastecer a un mercado que en verano demanda más.

El 2017 como año de referencia porque ha sido el mejor del siglo, marcando el techo histórico en subastas y facturación, pero también porque permite comparar tramos similares. Si en los últimos nueve años la constante ha sido el descenso de las capturas (-50 %), los ingresos en primera venta han disminuido un 21 % porque el precio medio para el conjunto de especies ha subido un 57 %, hasta 3,61 euros el kilo.

Comparando lo que va del 2025 con el mismo período del 2008, la oferta de productos del mar frescos ha bajado un 39 % y el balance económico, un 13 %. Y remontándose al 2000, PescadeGalicia, plataforma oficial gestionada por la Consellería do Mar, también revela que ahora las lonjas distribuyen un tercio menos de pescados y mariscos, pero se resienten menos en dinero (+5 %) porque la cotización subió un 60 %.

El 81 % lo mueven cinco lonjas

Lo que no ha cambiado son las cinco lonjas con más descargas e ingresos. Ninguna se ha librado del descenso desde el 2017, pero algunas intercambian posiciones. Vigo siempre ha liderado la facturación, pero en volumen de producto, A Coruña y Ribeira la han superado. Completan la lista las rulas de Burela y Celeiro.

Estas cinco juntas comercializan ahora ocho de cada diez pescados y mariscos frescos que llegan a los puertos gallegos, y suman el 76 % del dinero que generan en primera venta, sin el 10 % de IVA ni tasas, que rondan el 3 %. 

Productos y facturación

Por la cantidad de alimentos que distribuyen, al frente del ránking está A Coruña, con casi 16.719 toneladas, un 52 % menos que en el 2017. Un 48 % se ha dejado Ribeira, que en lo que va del 2025 pasa de 11.938 toneladas. Según PescadeGalicia, las siguen Vigo, donde se subastaron casi 11.788 toneladas (-54 %); Burela, 7.540 y -51 %; y Celeiro, con cerca de 7.338 toneladas que representan un descenso del 36 %.

El podio de las cinco primeras varía en la facturación, que a su vez depende de las especies de pescado predominantes en cada lonja. Donde venden más cantidad suelen abundar los pequeños pelágicos, como la sardina, el bocarte o el jurel, cuyos precios medios son inferiores a los de las merluzas o rapes, entre otros, que caracterizan a Burela, Celeiro y Vigo.

Aun dejándose un 32 % respecto al 2017, desde enero hasta ahora Vigo lidera el listado por ingresos, con 49 millones de euros. A Coruña roza los 45 (-41 %), Burela los 36,8 (-26 %), Celeiro los 28,3 (-16 %) y Ribeira se aproxima a 27,8 millones, un 31 % menos que hace nueve años.

Las rulas de A Coruña y de Portosín escalan con las descargas del cerco

Las capturas de la flota del cerco se están revelando en lo que va de año como determinantes en los balances de las principales lonjas gallegas. Sobre todo en la de A Coruña, la única de las cinco grandes donde aumenta la oferta de pescado fresco respecto al mismo período del año pasado. Como puede verse en el gráfico que ilustra esta información, los datos oficiales sin consolidar desde enero hasta el 25 de agosto indican que las ventas en la lonja coruñesa aumentaron casi un 8 % respecto al mismo período del 2025 y, por los buenos precios de la sardina, el bocarte y el jurel, la facturación se ha incrementado un 19 %.

Las cotizaciones de esas tres especies también explicarían que en la lonja de Ribeira la facturación haya subido un 8 %, pese a reducirse un 15 % la cantidad de productos comercializados. Respecto al año pasado, en Vigo, Burela y Celeiro las descargas bajaron casi un 13, un 14,5 y un 11 %, respectivamente; y la facturación, un 8 %, un 3 % y un 6,5 %.

Al cerco se debe, igualmente, la escalada de la rula de Portosín, que casi ha duplicado las ventas y ha multiplicado por más de dos los ingresos respecto al año pasado. Por las cantidades de productos del mar frescos subastadas, a Portosín le siguen Camariñas, Corcubión y Cedeira. Cambian las posiciones al computar el valor económico de las capturas: Cedeira, Portosín, Corcubión y Camariñas.