La sensación argentina del momento, «En el barro», se eleva a éxito mundial y continuará su historia en Netflix

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Netflix

La trama contiene  numerosas intrahistorias en la prisión de La Quebrada y ha enganchado al público con rostros populares como Valentina Zenere, Ana Rujas o la cantante María Becerra

28 ago 2025 . Actualizado a las 08:45 h.

Violencia, sexo, acción, drama, muerte...estos son los principales elementos del exitoso cóctel argentino que conforma el nuevo vicio disponible en Neflix: En el barro. Durante ocho capítulos (alerta spoilers), el espectador se siente como una más de la prisión femenina de La Quebrada, un lugar aislado del mundo real en el que nadie desearía pasar sus días y donde confluyen historias personales con el denominador común de la privación de libertad.

Algo irrepetible que aporta la serie es el papel de la fallecida Alejandra «Locomotora» Oliveras, quien se convirtió en una de las revelaciones de esta primera temporada. Una figura muy querida en Argentina como símbolo de empoderamiento, ya que era una profesional del boxeo femenino con seis coronas mundiales y una historia trágica vital que perfectamente podría tener su personaje en la ficción. Fue madre siendo adolescente, sufrió violencia de género y encontró en el boxeo una herramienta de defensa personal.

Esta falsa prisión se ambientó en una antigua fábrica tabacalera abandonada en Buenos Aires (Argentina), un inmueble sobre el que pesaba una orden de demolición que se logró retrasar por el rodaje. El elenco está encabezado por Ana Garibaldi (como Gladys Guerra) y Valentina Zenere (como Marina Delorsi), junto a otras reconocidas actrices como Juana Molina (como Piquito), Cecilia Rosetto (como María Duarte), Lorena Vega (como La Zurda) o Rita Cortese (como Cecilia Moranzón).

La serie amplía el universo narrativo de El Marginal, una serie de televisión argentina de drama policial creada por Sebastián Ortega en la que un expolicía se infiltra en una cárcel, donde debe evitar que los peligrosos criminales descubran su verdadera identidad.

En la nueva serie de Netflix las protagonistas son cinco reclusas con un fuerte vínculo a raíz de vivir una experiencia extrema que casi acaba con sus vidas: un accidente que acabó con el furgón policial de traslados en un lago, todo ello perpertrado por el jefe de una organización criminal que pretendía salvar a su mujer, Amparo Vilches, «La Gallega», interpretada fielmente por la actriz española Ana Rujas.

Ya en prisión, las amenazas para ellas siguen, en especial la corrupción y guerras territoriales de las diferentes «tribus» carcelarias que pretender acabar con ellas. La protagonista es Gladys, esposa del líder de una banda mafiosa, Mario Borges, que termina entre rejas por un secuestro fallido, lo que le lleva a comprobar que dentro de prisión también reinan los abusos de poder y los bandos.

Esto unido a su reciente ingreso en La Quebrada junto a sus compañeras, a quienes se les conoce inicialmente como «las embarradas» por el accidente que casi se las lleva por delante, les complica el cumplir su condena sin sobresaltos.

Dentro de la cárcel se dibuja un universo ficticio distante a la realidad carcelaria en Argentina, según han detallado varias exconvictas en redes sociales, aunque sin embargo apoyan la historia propuesta por Netflix, que ha logrado posicionarse a pocos días de su estreno en el primer puesto del Top 10 mundial de series de habla no inglesa, con más de cinco millones de visualizaciones y cuya segunda temporada ya ha sido confirmada y grabada.

Trama de tráfico de bebés

Llaman la atención aspectos como el entramado de vídeos pornográficos que se graban desde la cárcel para ganar «plata» (dinero en Argentina) y que incluyen visitas externas de seguidores del contenido para encuentros sexuales con las estrellas de las grabaciones. Esta parte de la ficción aportó escenas muy comentadas por los seguidores, como los besos de María Becerra con Valentina Zenere o Ana Rujas.

Esta actividad nada usual en prisión entronca con aberraciones cometidas por la propia directora de la cárcel y el médico, que construyeron una trama de ilegal de venta de bebés de las presas, unas mujeres que mueren en el parto o a quienes hacen desaparecer para facilitar estas entregas, además de que multitud de estos embarazos son fruto de violaciones del doctor.

En la serie se toman licencias que ayudan a enriquecer la trama como las relaciones que se forjan entre las presas de distintos pabellones, que se entremezclan en zonas comunes, además de que muchas poseen armas caseras que les llevan más de una vez a minúsculas celdas de aislamiento.

La primera temporada termina con un momento álgido, el violento enfrentamiento a vida o muerte entre «La Gallega», que en pocos días logró eliminar a amenazas y presas referentes, además de cometer diversas torturas, y Gladys Borges, a tan solo unas horas de su ansiada libertad lograda tras ser pieza clave para destapar la trama de tráfico de bebés.

La segunda temporada volverá a la pantalla en una fecha indeterminada de 2026, con cameos de caras conocidas de Argentina como la China Suárez, que interpretará a una trabajadora sexual VIP, o el cantante L-Gante, según ha trascendido.