El más listo

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

Eduardo Mendoza firmando libros en Barcelona
Eduardo Mendoza firmando libros en Barcelona Marta Pérez | EFE

25 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En mi aldea al patrón le llamamos san Xorxe, casi como en portugués. Como no hay topónimo por medio, probablemente no nos riñan ni nos manden cambiar nada. Aunque allí tenemos una capilla de san Xorxe que ya ha cumplido un par de siglos —quizá más—. A unos metros, en plena carretera de Teixeiro a Sobrado, hay una furna enrejada, cavada en una roca, que conocemos por O Santo y que sirve de referencia para orientarse: «Vas ata O Santo e tiras á dereita». Allí está otra vez san Xorxe en su caballo blanco. La reformaron y ya no paro allí. Antes se le dejaba dinero; ahora no sé. Lo digo para aclarar que tengo mucho cariño a san Jorge, a quien asocio desde muy pequeño con fiesta, alegría y reuniones familiares.

Y no me han herido las palabras de Eduardo Mendoza sobre él: lo llamó maltratador de animales, por lo del dragón. También se atrevió a aventurar que, probablemente, no sabía leer. Lo primero me parece una broma simpática, como todas las de Mendoza: con ningún personaje me he reído tanto como con Gurb. Y ya se sabe que lo de matar al dragón no pasa de leyenda inverosímil. Además, en la cultura occidental, hasta que llegó la serie Juego de Tronos, los dragones estaban muy mal vistos, por avaros y como origen de todo mal.

Tampoco descarto que fuera analfabeto un soldado romano oriental del siglo III. Probablemente Mendoza solo quería decir que sant Jordi tiene poco que ver con los libros y con los cumpleañeros de ese día: Cervantes y Shakespeare.

La falta de sentido del humor complica mucho la vida: mal síntoma y malas consecuencias. El detestado Mendoza —que, siendo catalán, escribe en castellano, el muy traidor— fue el más vendido el día de sant Jordi. Y el más listo.