El precio de la leche
Este mes es especialmente duro para los ganaderos y agricultores de todo el país, tanto de Galicia como del resto de España. El motivo es la decisión de la industria de bajar el precio de la leche en 0,08 euros por litro al productor, alegando pérdidas. Sin embargo, al revisar los balances de muchas de estas empresas, se observa que presentan beneficios millonarios. Mientras tanto, la mayoría de los ganaderos trabaja a pérdida.
Además, esta bajada se impone sin una negociación real. Los contratos no se acuerdan: se imponen. El ganadero firma o, de lo contrario, no le recogen la leche. ¿Puede llamarse a eso un contrato justo? Difícilmente.
Por otro lado, desde las ciudades se percibe la leche como un producto caro, cuando en realidad muchas marcas blancas se venden por menos de un euro el litro. Resulta incoherente considerar cara la leche y, sin embargo, pagar precios similares por otros productos básicos como el agua embotellada.
¿Saben los consumidores lo que come una vaca? ¿Cuánto cuesta producir su alimentación? ¿Cuánto trabajo y recursos hay detrás de cada litro de leche? Todo ello tiene un coste que rara vez se reconoce.
¿Quién querrá quedarse en el medio rural en estas condiciones? ¿Qué joven va a asumir una vida de esfuerzo constante para, en muchos casos, apenas poder subsistir? Hablar de fijar población en el rural resulta vacío si no se garantiza una rentabilidad mínima.
Tengo 43 años y, a lo largo de mi vida, he visto el precio de la leche en origen estancado e incluso caer, mientras el precio al consumidor se mantiene o sube. El valor añadido se queda en la industria y la distribución, no en quien produce. A una explotación media se le pueden llegar a retirar miles de euros al mes con estas decisiones, mientras los costes de producción siguen aumentando. La consecuencia es clara: familias que no pueden sostener su actividad.
Y no hablamos solo de ganaderos, sino de todo un tejido económico: fábricas de pienso, maquinaria, transporte, industria agroalimentaria. Millones de personas dependen directa o indirectamente de este sector.
Si seguimos así, acabaremos importando leche en polvo del extranjero, abandonando nuestros campos y vaciando el medio rural. Después nos preguntaremos por qué hay incendios o desaparecen los pueblos. Es momento de reflexionar y actuar. Defender el sector primario es defender el territorio, la economía y el futuro. Vanesa Fernández.
Alquiler económico
Soy una mujer de 50 años que necesita una vivienda económica, ya que la ayuda que tengo de por vida no supera los 600 euros. Soy de Vigo, pero me da igual cualquier sitio de Galicia, solo necesito un hogar para vivir. Gloria D. A.