Netanyahu pelea por mantener unido su bloque antes de los comicios

Mikel ayestaran ESTAMBUL / COLPISA

INTERNACIONAL

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vota duran las primarias de su partido, en agosto
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, vota duran las primarias de su partido, en agosto Ohad Zwigenberg | REUTERS

Los sondeos sitúan al primer ministro israelí, que suma dos décadas en el poder, lejos de la mayoría necesaria para formar gobierno

02 sep 2026 . Actualizado a las 20:40 h.

 Israel entra en un momento electoral clave ya que en una semana concluye el plazo para la presentación de listas para las elecciones del 27 de octubre. Los partidos intensifican los contactos para cerrar coaliciones y llegar a la cita con una plancha conjunta porque la ley electoral obliga a obtener un 4 % de los votos para entrar en el Parlamento, una barrera imposible de superar en solitario para algunas formaciones.

Serán los primeros comicios tras el ataque de Hamás del 7 de octubre del 2023 y se plantean como un choque entre partidarios y detractores de Benjamin Netanyahu, a punto de cumplir 20 años como máximo dirigente del Estado judío a lo largo de su trayectoria política. Las últimas encuestas esbozan un escenario complicado para el primer ministro, que se vería superado por el exgeneral Gadi Eisenkot, al frente del recién creado Yashar (Recto).

Los ultras Ben Gvir y Smotrich

Formar gobierno en Israel exige formar alianzas para llegar a los 61 escaños en el Parlamento. En estos momentos, el bloque leal a Netanyahu está lejos de estas cifras, según los sondeos, y el jefe del Likud trabaja para que socios como Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, responsable de Economía, acudan en coalición a los comicios. El primero, responsable de la ley de la pena de muerte para palestinos, consolida su posición como líder radical de la extrema derecha, pero la formación del segundo, al frente de la expansión sin freno de las colonias durante esta legislatura, pierde fuerza y corre peligro de no superar el 4 % necesario.

Netanyahu pidió públicamente a Ben Gvir que no haga «caer a la derecha» porque, según las encuestas, Smotrich está al borde del umbral electoral. «Si no te unes a él, tendremos un gobierno de izquierdas de Eisenkot con Yair Golan y los partidos árabes», añadió. El líder del Likud piensa que una lista conjunta de los radicales evitaría desperdiciar votos y reforzaría su bloque. El problema es la mala relación personal entre los dos ministros ultras.

El bloque antiNetanyahu engloba a un amplio espectro de fuerzas, algunas tan radicales o más que los aliados ultranacionalistas del primer ministro. El punto de unión de estas formaciones es el deseo de ver al mandatario fuera del poder, pero formar una coalición final no será tarea sencilla. Eisenkot es el candidato más relevante, pero también están otros dos exgenerales como Benny Gantz (Azul y Blanco) y Yair Golan (Partido Demócrata) y la alianza Juntos, liderada por Yair Lapid y Naftali Bennet, que en el 2021 ya lograron apartar a Netanyahu del puesto durante un año.

Los partidos árabes

Las formaciones árabes se incluyen en el bloque contrario al primer ministro y la novedad en la campaña fue la inclusión de Yoav Segalovitz, antiguo alto cargo policial, diputado y exviceministro, en la lista de los islamistas de Raam. Aunque el partido más importante de este grupo, Hadash, incluye desde hace años a un diputado judío, es la primera vez que ocurre esta situación en la formación islamista moderada de Mansour Abás, una fuerza cuyo apoyo fue clave para quitar del poder a Netanyahu.

Uno de los temas de discusión entre los líderes políticos es el 7 de octubre. Netanyahu, que bloquea la creación de una comisión de investigación, elude su responsabilidad y su última afirmación fue que, si lo hubieran despertado en la madrugada de ese sábado negro, habría tomado decisiones que podrían haber evitado la invasión de Hamás. ¿Por qué no lo hicieron? Porque, sugiere el líder del Likud, los jefes de seguridad sabían que los obligaría a actuar y no querían eso.

La primera dama, Sara Netanyahu, entró en los debates de lleno y en una entrevista en el Canal14 insinuó, sin pruebas, que Yair Golan tenía conocimiento previo del ataque. El entonces número dos del Ejército y actual jefe del Partido Demócrata advirtió a la esposa de Netanyahu que, si no retira sus comentarios y se disculpa, presentará una demanda por daños y perjuicios de 2,5 millones de séqueles (800.000 euros).

A medida que avanza la campaña se endurecen también las medidas contra los palestinos, pues históricamente la mano dura ha servido para ganar votos. En la carrera hacia el 27 de octubre se han multiplicaron los puestos avanzados ilegales (el embrión del que luego surgen las colonias), las demoliciones y los desalojos en Cisjordania y Jerusalén Este, y en Gaza van más allá de los «asesinatos selectivos» a pesar del alto el fuego acordado hace casi un año por las dos partes con la mediación de EE.UU. Ninguno de los partidos con opciones de liderar Israel respeta la solución de los dos Estados.