Diez duelos literarios para pasar página

FUGAS

Hicieron de tripas corazón y convirtieron su dolor por la muerte de un ser querido en textos que cuesta leer sin sentirse identificado

20 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Sin paños calientes. Hablemos de todo eso que ocurre tras la muerte de un ser querido. Esos momentos —quizás horas, quizás días— en los que todo alrededor sigue en movimiento y tú, anestesiado, en shock, cumples con lo estrictamente necesario como un fantasmagórico espectador. Mortalmente vivo, como decía Umbral. Un instante lo cambia todo, pero nada parece haber cambiado. «Te sientas a cenar y la vida que conocías se acaba», sentenciaba Joan Didion, que nos enseñó que el dolor es pasivo, pero lidiar con él requiere atención. Coger fuerzas para seguir, para pasar página y cumplir esas fases del duelo que solo existen en los libros de autoayuda. Primero, llora, te vendrá bien, tienes que llorar. Después, cuando el cuerpo se ha convertido en una fábrica que solo sabe producir lágrimas, venga, ya está, sigue con tu vida, no te quedes anclado ahí. Como le recordó el padre de una víctima del 11M a Sergio del Molino, ante el «laberinto del dolor» siempre estamos solos. «La gente se aleja, espera que lo superes y vuelvas a ser el de antes. Pero no puedes, y tampoco puedes explicarlo». Nunca estamos preparados, nunca sabemos qué hacer. Remordimientos, culpas, espinitas clavadas, autocompasión y pena. Ante la muerte no somos nada originales. Dice José Miguel Conejo, ese poeta que se disfraza de roquero y da conciertos hasta que se queda sin voz, que el duelo suele ser así, un algoritmo exacto. Ataca donde más duele, así que solo queda el gran consuelo de tontos: comprobar que es el mal de los muchos que tienen que pasar por ello.

«El jardinero y la muerte», de Gueorgui Gospodínov

¿Por qué nos sale naturalmente cuidar a nuestros hijos y nos cuesta tanto hacernos cargo de nuestros padres? Gospodínov comparte de forma bella y honesta la etapa final de su padre, su deterioro paulatino y los cuidados. Un libro que deja huella y refuerza esa idea de que nunca estamos preparados para despedirnos de quien nos hizo lo que hoy somos. Editorial Impedimenta Páginas 224 Precio 21,80

«La ridícula idea de no volver a verte», de Rosa Montero

Incluso en su peor momento, ella es capaz de sacarte una sonrisa. Tras fallecer su marido, Rosa Montero encontró consuelo y comprensión en Marie Curie. En ese breve diario en el que la científica había puesto por escrito su duelo tras la repentina muerte de su esposo. Mezclando polonio y sus propias vivencias, como diría ella, le quedó un libro morrocotudo. Editorial Booket Páginas 240 Precio 10,40

«El año del pensamiento mágico», de Joan Didion

El elegido podría ser Noches azules, pero en este libro refleja como nadie esa máxima de todo cambia en un instante y cómo hasta el ser más racional se agarra a la fantasía. El «pozo de superstición» del que ella se abasteció tras morir su marido. Un año tardó en darse cuenta de que nada que hubiesen hecho o dejado de hacer habría evitado su muerte. Editorial Random House Páginas 240 Precio 23,65

«La hora violeta», de Sergio del Molino

Basado en los peores hechos reales. La historia la escribieron otros, él solo la llora. Sergio del Molino apenas pudo ser el padre arquetípico de Pablo, su primer hijo, durante unos meses. Un cartel de Oncopediatría en mayúsculas marca el inicio de un periplo por hospitales, tratamientos y aislamientos. «La pena y yo hemos firmado un acuerdo de convivencia. No la anularé con trucos de psicología barata y ella me dejará vivir». Amén. Editorial Alfaguara Páginas 216 Precio 17,95

«El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes», de Tatiana Tibuleac

Hay un pequeño escalón entre el amor y el odio. Entre los protagonistas de la novela, ese peldaño está construido con kilos de desatención y rencor. Pero es un camino reversible. Y eso es lo que ocurre en ese verano en un pequeño pueblo francés. De desear la muerte de su madre con todas sus fuerzas a llorarla y no conseguir superarlo. La construcción de un duelo en cuestión de meses. Editorial Impedimenta Páginas 192 Precio 21,50

«Mortal y rosa», de Francisco Umbral

Es imposible borrar esa imagen de tu mente. Umbral en la mecedora verde del porche con el niño en brazos. El mal sabor de boca que deja ese homenaje vitalista truncado. Noches trasnochando ante la máquina de escribir para escupir sentimientos cada vez más oscuros: de la luz, de ese faro que era su hijo, al «universo reducido a la ausencia de un niño». Mortalmente vivos. «De muerte a muerte, de nadie a nadie». Editorial Austral Páginas 256 Precio 10,40

«Futuro imperfecto», de Xulia Alonso

«Durmía desexando que ningún dos dous abrísemos os ollos ao día seguinte». Si, é o libro que lle regalou Carla Simón a Alba Flores. A carta magna dunha xeración perdida polos estragos da droga. Mais no relato de Xulia Alonso comparten protagonismo a heroína, a sida, a incerteza e o dó. Esa arela por deixar escrito para a súa filla todo o que viviron antes de edulcoralo, por liberarse do rol de gardiá do legado de Nico e poder crear novos recordos. Editorial Galaxia Páxinas 248 Prezo 19,90

«Una mujer a quien amar», de Theodor Kallifatides

Ella era la única que compartía los dos mundos de Theodor Kallifatides: Grecia y Suecia. «Como no podíamos ser amantes, nos hicimos amigos», recuerda. La muerte de Olga, un par de décadas más joven que el autor, remueve sus cimientos y lo lleva a replantearse esa cuestión filosófica que había enterrado: ¿por qué estaría dispuesto a morir? Editorial Galaxia Gutenberg Páginas 160 Precio 16,15

«Sobre el duelo», de Chimamanda Ngozi Adichie

«Estoy escribiendo sobre mi padre en pasado, y no puedo creer que esté escribiendo sobre mi padre en pasado». Una muerte en plena pandemia, un rictus mortis transmitido por Zoom y esa impotencia de no poder coger un vuelo a Nigeria. En este diario íntimo Chimamanda Ngozi Adichie mezcla recuerdos, creencias, dolor y mucha rabia. Editorial Random House Páginas 112 Precio 9,40

«Perder o norte», de María Quiroga

María Quiroga chega a esta escolma como a voz dunha nova xeración cun relato moi persoal e cargado de quilómetros de dor. Horas e horas subida nunha bicicleta intentando fuxir dos sentimentos remexidos polo suicidio da súa mellor amiga da adolescencia. Demos, culpa e mensaxes de WhatsApp que nunca volverán nun debut literario que gañou o premio Illa Nova de Narrativa 2025. Editorial Galaxia Páxinas 212 Prezo 18,05