Un plan para devolver la vida a las aldeas de la Galicia vaciada

Leticia Castro O GROVE / LA VOZ

ECONOMÍA

Recreación de una vivienda remodelada
Recreación de una vivienda remodelada

El proyecto Retorna Galicia Capital busca rehabilitar cerca de 6.000 viviendas

19 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Dotar de vida aquellas zonas rurales de Galicia que han comenzado a vaciarse y proporcionar vivienda a nuevas familias que busquen desarrollar su proyecto de vida en un entorno más amable a un precio razonable, que no las hipoteque de por vida. Ese es el doble objetivo de Retorna Galicia Capital, una ambiciosa iniciativa privada que quiere trascender lo puramente inmobiliario para poner en el centro al territorio y a las personas. «Precisamos que a xuventude aposte por Galicia», cuenta Juan Carlos Castro, fundador y CEO del proyecto, rodeado de una parte del equipo directivo que lo conforma: los empresarios Beatriz Castro y Antonio Luaña, propietarios de Caslua, el director de obra Raúl Méndez, o Marta Ramírez, a cargo del departamento de administración, afrontan con enorme ilusión el reto que supone recuperar ese patrimonio abandonado en las aldeas.

En los cinco años de gestación que fueron necesarios para poner en marcha la idea, detectaron que había más 100.000 viviendas vacías en zonas rurales de Galicia, así que se pusieron manos a la obra para analizar edificios centenarios e incluso aldeas enteras sobre las que poder intervenir. Su propósito es poder rehabilitar unas 6.000 viviendas en un plazo de siete años para darles una segunda vida y fijar población en esos lugares. En concellos como Sober o San Román de Xunqueira de Ambía —los primeros en interesarse y colaborar en la iniciativa— el trabajo ya está en marcha.

El proyecto arrancó a principios de año, tras cinco de gestación, reuniones con instituciones públicas y después de sentar la base jurídica legal necesaria para que la idea no quedase en papel mojado. La empresa identifica los activos en las aldeas, analiza la situación y en base a ello pone en marcha los trámites pertinentes. En el caso de los inmuebles en los que la reforma no es factible por su elevado coste, se busca una nueva fórmula con la ayuda de vivienda industrializada contemporánea, lo que vendría a ser una «reforma en sustitución». Todas ellas serán viviendas de carácter sostenible, con materiales e instalación eficientes que supongan al comprador un menor gasto de mantenimiento a largo plazo, contribuyendo a una mejor calidad de vida de quienes las habiten. Todas tendrán placas fotovoltaicas para un menor consumo energético, internet y prestaciones que no llegan a muchos de esos pueblos, lo que podría atraer a un perfil con ganas de desarrollarse laboralmente en zonas que ofrecen otro tipo de ventajas.

Alianzas necesarias

Para ello, los responsables disponen de alianzas firmadas con grandes compañías que lo harán posible. Mediante esta receta lograrán abaratar la vida en el día a día. «A casa non só hai que comprala senón tamén mantela, e iso para nós tamén é importante», señalan. «Buscamos un pouco iso, mellorar a túa calidade de vida dentro do posible, e neste senso haberá casas que poidan estar ao 50 % dun valor real».

El quid de la cuestión se encuentra en la financiación, por medio de la tokenización, y en el atractivo ofertado para suscitar el interés de futuros residentes. Además el factor que se va a mover es el tiempo, que se va a adaptar a las circunstancias económicas, avanzan.

Todo parecen ventajas. «Dentro das limitacións, permitimos que as persoas que queiran acceder a estas vivendas poidan adaptalas ás súas necesidades, que poidan perfilalas ao seu gusto», explican. La iniciativa va un paso más allá, puesto que Retorna Galicia Capital dispone ya de acuerdos con federaciones de empresarios de cada comarca para poner en marcha bolsas de empleo, una cuestión activa por ejemplo, en la zona de Ribeira Sacra. «Queremos que quen vaia vivir alí dispoña desa opción laboral, que axuda a formar vida e a asentarse no lugar», dicen. Buscaban un proyecto que fuese real a la hora de frenar la caída de población, y la propuesta parece tener todos los mimbres para ello. Más allá de la rentabilidad, esconde un fin social interesante y puede ser un hábitat de lo más atractivo para personas que quieran emprender.

En esta fórmula, como es obvio, los concellos juegan un papel fundamental. «Non buscamos capital nas institucións, buscamos que a burocracia sexa a mínima posible, porque se non conseguimos licencias rápido, non podemos facer reformas rápido, nin habitar vivendas rápido, e a posibilidade de querer ocupar a Galicia baldeira quedaría nunha quimera», explica Juan Carlos Castro haciendo un llamamiento a las Administraciones para que se acojan a los decretos de ley correspondientes que permitan esa agilidad, para que en un plazo de un año la vivienda pueda estar disponible.

Varios frentes

Repoblar aldeas y pueblos en peligro de quedarse vacíos tendrá un beneficio múltiple, que alcanzará varios frentes. Llegará al propietario al que se le compra el inmueble; al ayuntamiento en cuestión que, viendo como los habitantes aumentan, podrá crecer en servicios y a quien adquiera la vivienda, que pasará a habitar en un lugar donde el trato es más de tú a tú, más familiar; la vida mucho más tranquila que en un bloque de edificios y el gasto vital, menor.