Agradece el cariño tras al descenso y cree que sembraron frutos que se recogerían «a medio-largo plazo»: «Las jugadoras que de verdad apostaron por crecer lo hicieron»
02 jun 2026 . Actualizado a las 09:33 h.En el último lugar de la tabla y con su plantilla incompleta por diversas contingencias clausuró el Reyco Burela FS su legendario ciclo en la Primera Iberdrola de fútbol sala, pero Belén Feal Cabezón (Ferrol, 1996) se queda con las cosas buenas. Pese a haberse encontrado un camino lleno de obstáculos, no se arrepiente de haberlo dejado todo atrás para llegar al Vista Alegre, agradece el cariño recibido pese al descenso y reivindica haber sentado las bases para un proyecto «a medio-largo plazo», si el club naranja supera su crisis económica: «Si tardan, es normal que cada una busque su camino».
—¿Qué sabor de boca le deja este final de curso?
—Llevamos unas semanas descendidas, fuimos asimilando la situación y recibimos tanto cariño de la afición, de toda la gente que estaba pendiente del proyecto, que, a pesar de que el resultado no fue el que queríamos, estoy contenta. Aunque supiésemos que hacer frente a esta temporada era complicado con la plantilla que teníamos, fue un palo y es reconfortante no habernos sentido solas nunca.
Leer más: Coa cabeza ben alta, Belén
—¿Ser las últimas es acorde al nivel y méritos del equipo?
—No esperaba que fuésemos últimas porque hicimos un trabajo muy importante durante toda la temporada. Da rabia porque creo que nos merecíamos esa pequeña recompensa, pero, una vez se consumó el descenso, hubo gente que se descolgó y se desanimó y lo notamos. Tuvimos la oportunidad de regalarle una victoria a nuestra afición contra el Chiloeches y no demostramos lo que había que demostrar, así que, en ese sentido, la clasificación es justa.
—¿No haber ganado ningún partido en casa es lo que más le duele?
—Por orgullo personal hubiese estado genial, pero sobre todo pensando en toda la gente de Burela que nos apoyó durante toda la temporada. Se lo debíamos.
—Dijo que priorizaba competir hasta el final a los resultados. ¿Cree que lo consiguieron?
—Tengo muchos sentimientos encontrados, tampoco se sabe qué va a pasar en el futuro y eso genera un poco de nostalgia, inseguridad. A pesar de los resultados, sí acabo muy contenta porque en estas dos últimas semanas el equipo estuvo unido. Creo que acabamos de una forma bonita, con todas las jugadoras participando. Me quedo con el cariño de todas las que estuvieron y acabaron, sé que fue muy difícil.
—¿Echó de menos fichajes más importantes en Navidad?
—Ahí fue un poco el punto de inflexión. La gente que dijo que sí al proyecto, las valientes que estuvieron este año merecen todo el respeto, pero empezamos como se pudo, la confección fue muy apresurada. Hicimos un gran trabajo y llegamos a soñar, yéndonos al parón con ocho puntos y compitiendo a los equipos que iban a estar ahí con nosotros. Luego conseguimos incorporar gente, pero no el salto de calidad que nos habrían aportado jugadoras que conociesen más la categoría. Creo que competimos bien, pero en los partidos contra los rivales directos nos faltó esa determinación y experiencia cuando te ves cerca en el marcador. Entiendo la situación del club, que en el femenino fue especialmente complicado, pero, si hubiesen llegado esos refuerzos, quizás las cosas hubiesen sido diferentes.
—¿Podía pedirse más al equipo y el cuerpo técnico?
—La evolución como equipo no fue la que nos hubiese gustado porque no se puede separar la parte técnico-táctica de la emocional. Eso afectó muchísimo a nuestro progreso. Teníamos gente con muy poca experiencia, grandes diferencias de edades y fue muy difícil aunar todo para que el progreso fuese estable. Estoy feliz porque algunas de las jugadoras mejoraron muchísimo individual y grupalmente. En el cuerpo técnico también éramos inexpertos en la categoría, pero creo que trabajamos mucho y bien para darles herramientas y las jugadoras que de verdad apostaron por el proyecto, por mejorar y crecer, lo consiguieron.
—¿Echó en falta una mayor aportación de las más veteranas?
—Necesitábamos jugadoras con experiencia, que mostrasen mayor pausa en el juego y en el vestuario, tener una figura que ayudase a guiar a las más jóvenes. Es un poco injusto cargar a la gente con esa responsabilidad porque no teníamos ese perfil; lo que te da capacidad de competición en la categoría es el tiempo viviendo situaciones de estrés en el alto nivel, no la edad.
—¿Se arrepiente de haber aceptado la propuesta del Burela?
—Lo he valorado bastante y nunca me he arrepentido. Fue duro, tuve momentos de dudas, las cosas no salieron como me gustaría, pero hicimos mucha piña en el cuerpo técnico, también con gente externa, y eso nos ayudó a creer en el trabajo que estábamos haciendo y a llevar la temporada de la mejor manera posible.
—¿Llegó a disfrutar?
—Yo lo he disfrutado muchísimo. Esto me encanta y haber competido contra las mejores, compartir 40x20 con figuras del fútbol sala que estaba acostumbrada a ver por la tele fue una experiencia superbonita, por mucho que luego estés compitiendo con la presión y responsabilidad de hacer tu trabajo.
«Si el club tarda, es normal que cada una busque su camino»
—¿Qué pasará el próximo curso?
—Por parte del club las cosas están bastante paradas, hay bastante incertidumbre. Nos comunicaron que las charlas de cara a la temporada que viene están en stand by. Yo estuve muy a gusto, en Burela se vive bastante bien y dedicarme al 100 % al fútbol sala ha sido una gran experiencia, a pesar de todo. Cuando empecé, tenía dudas de si esto se me podía dar bien, si me podía llenar, y a pesar de todo, me encantó. Ojalá haya continuidad porque creo que este es un proyecto más a medio-largo plazo. Yo también tengo mi vida y mi trabajo en Ferrol, es algo que tengo que valorar.
—¿Se siente con fuerzas para liderar un proyecto en Segunda?
—Este año demostramos que aquí hay mucha valentía y que cuando las fuerzas fallan a uno, nos vamos ayudando entre todos, así que no creo que haya dudas. Una temporada tan difícil como esta te enseña hasta dónde puedes llegar y aunque las fuerzas flaqueen seguimos adelante porque esto nos apasiona.
—¿Y hay mimbres para competir en la categoría?
—Con la gente joven de A Mariña que hubo este año, habría mimbres para trabajar y hacer un proyecto pensando, quizás, en mantenerse el primer año y volver a soñar con Primera con unos pocos fichajes. Es a lo que nos gustaría llegar, pero la incertidumbre sobre el futuro del club afecta porque a estas jugadoras jóvenes que tuvieron esta oportunidad en Primera les gustaría dar continuidad a su progreso. Creo que si el club les comentase lo que le gustaría hacer, ayudaría mucho porque, si se tarda, es normal que cada una busque su camino.