Sergio Ramos sopesa comprar el Sevilla

Javier Varela COLPISA

DEPORTES

Sergio Ramos, saludando a aficionados tras un Racing de Ferrol-Sevilla de la Copa del Rey.
Sergio Ramos, saludando a aficionados tras un Racing de Ferrol-Sevilla de la Copa del Rey. CESAR TOIMIL

El todavía futbolista podría entrar en la propiedad del club y forzar su retirada, ya que un jugador en activo no puede tener relaciones comerciales con la Liga y jugar en España

02 ene 2026 . Actualizado a las 19:28 h.

Sergio Ramos podría volver al fútbol español, pero no para vestirse de corto. La posible entrada del todavía futbolista en la propiedad del Sevilla ha abierto un escenario tan ilusionante para el club nervionense como complejo para el propio jugador. El central andaluz, que semanas antes de que finalizase 2025 puso punto y final a su etapa como jugador en el Rayados de Monterrey y que sigue barajando la opción de seguir en activo, lidera un grupo inversor que ha presentado una oferta formal para adquirir el control accionarial del club donde se formó. Sin embargo, esa operación tendría una consecuencia directa e inmediata en su carrera deportiva: Ramos (de 39 años) no podría volver a jugar en el fútbol profesional español y le obligaría a colgar las botas en nuestro país.

La Ley del Deporte y los estatutos de la federación española de fútbol impiden que un jugador en activo mantenga intereses económicos, directos o indirectos, en competiciones en las que participe. Una normativa que entró en vigor tras el precedente de Gerard Piqué, actual presidente del Andorra, y que busca evitar conflicto de intereses entre futbolistas y organizadores de competiciones. El exfutbolista azulgrana fue el detonante de esta reforma legal después de que participara, mientras seguía en activo en el Barcelona, en la intermediación que llevó la Supercopa de España a Arabia Saudí a cambio de una comisión económica, con Luis Rubiales en la presidencia federativa. Eso provocó una reacción institucional que cristalizó en una cláusula pensada para blindar la imparcialidad y la integridad del deporte profesional.

El modelo de alternancia en la presidencia del club pactado desde el año 2000 entre las principales familias (con figuras como Roberto Alés, José María del Nido padre e hijo, y José Castro) no ha logrado sostenerse en el tiempo y ha terminado por fracturarse provocando una prolongada inestabilidad institucional.

El Sevilla arrastra una deuda oficial cercana a los 70 millones de euros, aunque algunas estimaciones elevan esa cifra, y cerró el último ejercicio con pérdidas de alrededor de 50 millones. El accionariado del club se reparte principalmente entre la familia Del Nido, que controla en torno al 28% del capital; el bloque formado por José Castro, el Grupo de Utrera y la familia Alés, con aproximadamente un 23%; la familia Carrión, con un 15%; y el denominado Grupo de los Americanos, que posee otro 15%.