Luz verde al rescate de los murales de Lugrís en A Coruña: la Xunta ultima su protección con una «cápsula» especial

Mila Méndez Otero
m. méndez A CORUÑA

A CORUÑA

La ventana que puede deteriorar el estado de los frescos de Lugrís
La ventana que puede deteriorar el estado de los frescos de Lugrís

La comisión Pepri ha aprobado la propuesta de rehabilitación, pendiente de unas subsanaciones requeridas por Patrimonio

15 may 2026 . Actualizado a las 00:19 h.

La comisión municipal Pepri (Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Cuidad Vieja y Pescadería de A Coruña) ha dado luz verde en la reunión celebrada este martes a la reforma integral del edificio de la calle Olmos en la que se encuentran los frescos de Urbano Lugrís. Este es un paso decisivo para poder salvar la docena de pinturas del artista. Pero, siempre hay un pero. La propiedad, Redondela Investments, tiene que llevar a cabo unas últimas subsanaciones exigidas por Patrimonio, de la Xunta de Galicia, que también estuvo presente en la reunión de este martes. Según fuentes del Gobierno autonómico, se trata de pequeños cambios que debe resolver el propietario. Una vez realizados, la intención de Patrimonio es autorizar de forma definitiva la reforma. Este paso se produce justo un año después de que en abril del 2025 la comisión Pepri rechazase el proyecto de rehabilitación del viejo local donde estaba el icónico y desaparecido restaurante Fornos. Entonces, la comisión le indicó a la propiedad del inmueble situado en los números 25 y 27 de la calle Olmos que debía cumplir con sus obligaciones de adoptar medidas de seguridad y garantizar el mantenimiento tanto del edificio como de los murales, que carecían de un documento técnico específico. De esta vez, el promotor ha adaptado la posición del ascensor y de la escalera en base a las directrices de la Xunta. Por otro lado, el bajo todavía no tiene proyecto, de forma que este queda a cargo de la Xunta. 

Cápsula para aislar las piezas de Lugrís

Desde la Xunta, la delegada en A Coruña Belén do Campo, avanzó este jueves que «traballamos na documentación técnica para definir o mellor método de protección dos murais de Lugrís para que non se vexan afectados durante as obras de rehabilitación do edificio nin se impida dita intervención. A idea é illar, a modo de cápsula, a planta baixa do inmoble para salvagardar as pinturas da auga que se filtra no espazo e doutras posibles afectacións. Os técnicos están estudando agora o mellor xeito de facelo», precisó Do Campo. 

Estos avances se conocen justo en el mismo día en el que la Asociación Cultural O Mural ha lanzado un último órdago a las dos Administraciones. Al Concello, con competencias en materia urbanística, y a la Xunta, propietaria de los murales que adquirió por subasta en la primavera del 2024 por 36.000 euros. El inmueble que los contiene, y cuyo anterior dueño se declaró en concurso, fue adquirido por la actual propiedad. Junto con In Nave Civitas, O Mural ha convocado una asamblea abierta este jueves por la tarde para reclamar una intervención urgente que garantice la conservación de los frescos

Lugrís completó el conjunto de los 12 murales en febrero de 1951, en lo que en su día fue un restaurante.
Lugrís completó el conjunto de los 12 murales en febrero de 1951, en lo que en su día fue un restaurante. PACO RODRÍGUEZ

«Nada novo»

«Cómpre lembrar que desde que adquiriu o conxunto mural no 2024, o Goberno galego realiza de maneira constante un control e seguimento do estado do ben e das condicións do inmoble no que se atopa, poñendo todos os medios para a súa conservación. Realizáronse traballos de toma de datos 3D de alta precisión en soporte xeométrico, analizáronse os estratos policromados, así como estudos históricos e artísticos, redactouse un informe de diagnose e proposta de intervención e levouse a cabo un estudo construtivo e estrutural do edificio. Executáronse accións puntuais de urxencia para evitar que os murais non se viran afectados polo progresivo deterioro do edificio, sobre todo polas filtracións de auga, que tiveron que ver fundamentalmente coa consolidación das pinturas e limpeza», justifican desde el Gobierno gallego. 

«Non hai nada novo, só o intento de desmobilizar», valoran desde O Mural. En marzo los frescos cumplieron 75 años bajo la amenaza de goteras, humedades y desprendimientos sin una solución a la vista.

A vueltas con Lugrís

Esta es una historia de idas y venidas. En un primer momento, cuando la Xunta confirmó su disposición a adquirir los frescos, valoró la posibilidad de extraerlos y trasladarlos a otra ubicación, ante el avanzado deterioro del edificio. Uno de los posibles contenedores de la obra era el Museo de Belas Artes. Sin embargo, esta posibilidad fue descartada al poco de realizar la compra, en la primavera del 2024. La razón, los murales no se pueden separar la pared en la que se crearon. Después, en octubre del 2025 por fin llegó la declaración del conjunto como BIC, bien de interés cultural. Sin embargo, sobre las pinturas seguía lloviendo, a la espera de una reforma del viejo inmueble. En abril de este año, un informe de la Dirección Xeral de Patrimonio se mostró crítica con el porvenir del conjunto artístico, rompiendo el consenso con el Ayuntamiento de A Coruña, que denegó en abril del 2025 la propuesta de reforma presentada por el nuevo dueño del inmueble.