Es crucial asesorase en una óptica a la hora de comprar una gafa de sol, lentillas o filtros que pueden incluso ayudar con las migrañas
14 may 2026 . Actualizado a las 12:15 h.Con la llegada del ecuador de la primavera y la cercanía del período estival, la salud visual y auditiva cobra un protagonismo esencial. En Óptica Arteixo, María Encina lidera un proyecto donde el cuidado de los sentidos se aborda desde la precisión clínica y el asesoramiento personalizado. El verano no solo trae días de playa y ocio, sino también factores específicos como la radiación ultravioleta, el uso intensivo de lentes de contacto en ambientes acuáticos y la fatiga visual provocada por el aumento de la luz ambiental y los viajes.
Uno de los pilares fundamentales es la protección frente a los rayos UVA, que inciden con mayor fuerza cada año sobre nuestra retina. González es tajante respecto a la procedencia de los equipos de protección: «¿Tú le comprarías a tu hijo una crema solar en el mercadillo o un medicamento? Pues la gafa de sol igual». Las gafas adquiridas fuera de canales sanitarios no garantizan los controles de calidad, y solo en la óptica se adaptan a la necesidad de cada cliente con el filtro adecuado y la polarización necesaria.
La innovación en filtros terapéuticos es otra área clave en consulta. No se trata solo de estética, sino de funcionalidad neurovisual y ergonomía. Existen filtros amarillos para la conducción nocturna o en condiciones de niebla, y filtros rojos diseñados para optimizar el ciclo circadiano tras el uso prolongado de pantallas bajo luz artificial. María Encina subraya la importancia del diagnóstico: «Tiene que ser un profesional de la óptica el que te recomiende qué filtro y para qué». Incluso disponen de filtros de precisión para pacientes que sufren migrañas.
En cuanto al uso de lentillas, el verano invita al dinamismo. La experta recomienda alternar entre lentes mensuales y diarias para viajes o piscinas: «Cuanto mayor sea la frecuencia de reemplazo más seguridad para tu ojo porque no se utilizan líquidos, la lentilla siempre está nueva, recién hidratada», precisa Encina. Este enfoque previene infecciones por arena o salitre, recordando que ante irritaciones hay que retirarlas.
Un hito singular este año es el eclipse total, con A Coruña como observatorio privilegiado. González advierte sobre la peligrosidad de usar materiales improvisados: «Una quemadura en la retina no es recuperable. ¿Se quemó? Se quemó». Desde enero, la demanda de asesoramiento ha crecido exponencialmente en el centro. Observar este fenómeno sin la normativa vigente es una temeridad; la peligrosidad radica en que la retina carece de receptores de dolor y la lesión se produce de forma silenciosa mientras se usan filtros caseros o gafas que no bloquean la radiación infrarroja. González recalca que la supervisión sobre los menores debe ser extrema, limitando su exposición a breves ráfagas visuales, ya que sus tejidos son más vulnerables.
Bajo su lema «una visita, dos sentidos», el centro integra la salud auditiva como pilar cognitivo. Con audífonos invisibles y gafas auditivas, se busca combatir el aislamiento: «La audición influye mucho en la cognición de las personas mayores», sostiene.