El chantaje de las aerolíneas

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Un avión de la aerolínea Vueling, despegando en Alvedro
Un avión de la aerolínea Vueling, despegando en Alvedro CESAR QUIAN

¿Qué hacemos? ¿Nos quedamos sin los vuelos a Londres, Valencia y Málaga o entramos por el aro de las subvenciones?

21 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Pagar o no pagar, esa es la cuestión. Un dilema hamletiano para un planteamiento complejo: cómo generar tráfico en Alvedro. El problema lo expuso con claridad meridiana la alcaldesa, Inés Rey, en una de sus últimas intervenciones en Cita en María Pita, de Radio Voz: «Estamos sometidos al chantaje permanente de las aerolíneas».

Pero, si es así, ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos sin los vuelos a Londres, Valencia y Málaga o entramos por el aro de las subvenciones? ¿Cómo salirse de esa rueda cuando son legión los aeropuertos que giran con ella y que en algunos casos compiten con nosotros? Porque esa es la realidad.

Parece claro que para los ayuntamientos es una rémora el abuso de determinadas aerolíneas que juegan con la amenaza de llevarse los aviones a otras pistas para saciar su avidez económica, siempre creciente, nunca menguante. Pero al mismo tiempo admiramos modelos como el de Oporto (le ha birlado millones de pasajeros a Galicia), cuando Sá Carneiro debe de ser uno de los más subvencionados de Europa, atiborrado como está de compañías y vuelos de bajo coste.

Por el momento, a ayuntamientos como el de Coruña les queda la baza de negociar rutas alternativas con otras aerolíneas, pero ¿sin pagar subvenciones?

Por el camino aparecen alternativas como la de la promoción turística a través de la conectividad aérea. Una fórmula que explora Asturias, por ejemplo, que no suena extraña por estas latitudes y que la Xunta acaba de plantear como patrocinio turístico en su reunión con representantes de los tres aeropuertos. Pero, en el fondo, ¿no es un eufemismo para que las aerolíneas sigan llenándose los bolsillos con dinero público?