Toda una fuente de problemas en Vilagarcía

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La fuente de la plaza de España deberá resucitar con la humanización de la rúa Vicente Risco
La fuente de la plaza de España deberá resucitar con la humanización de la rúa Vicente Risco MONICA IRAGO

Chequeo al estado de muchos de los surtidores de la ciudad, que despierta más críticas que alabanzas

13 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Las fuentes son como las memorias: refrescan lo pasado y lo hacen brotar de nuevo». La cita, está atribuida a Borges, pero en realidad no es suya. Ni de nadie conocido. Es una de estas cosas que pasan estos tiempos, en los que no te puedes creer mucho más allá de lo que puedes constatar fehacientemente o que te lo cuente alguien que sabes que no te va a mentir. Pero viene que ni pintada para ilustrar perfectamente lo que sucede con las fuentes de Vilagarcía. O no, porque en algunos casos no refrescan lo pasado, ante la falta de agua, y en otros no hacen brotar lo nuevo tampoco.

El caso más sintomático, probablemente, es el de la que esá situada en la plaza de España. Años ha, muchos años ha, esa fuente solamente se vaciaba cuando se aproximaba la Festa da Auga, en los tiempos en los que la Festa da Auga era mucho más punki de lo que ahora es y como medida preventiva para evitar que alguno de los músicos de la banda de música acabara en ella. Ahora, cuesta recordar la última vez que estuvo llena. A veces aparecen dentro de ella algunas plantas en macetas que luego desaparecen y aquellas luces que se le colocaron en el fondo ya pasaron a mejor vida. No hay que perder la esperanza porque entre las obras de mejora en el proceso de humanización de Vicente Risco está que la fuente recupere su función.

Claro que otro proceso de humanización también trajo consigo la creación de otra fuente y el asunto no invita al optimismo. En este caso en la rúa Camilo José Cela. Allí hay un pequeño surtidor que lleva, desde su inauguración, más días apagado que con agua.

Hay más casos, y no hace falta desplazarse muy lejos del edificio del Concello. En la plaza de Xoán XXIIII la fuente también está sin agua desde hace tiempo.

De todas formas, y con mucha diferencia, la que peor estado presenta es la del parque Miguel Hernández. Ayer las hojas se amontonaban sobre uno de los chafarices y de los pequeños azulejos que en su momento cubrieron tanto el fondo como los laterales apenas queda rastro, lo que deja una imagen de mayor abandono si es posible.

A día de hoy, porque no todo van a ser malas noticias, las que mejor aspecto presentan, las más lozanas, son las más jóvenes. El recorrido desde la plaza de Galicia por Arzobispo Lago da una inevitable sensación de frescor y de frondosidad con numeroso ornamento vegetal acompañando al agua, que no cesa. Cierto es que siempre se puede colar algún papel, de alguien que no lo ha depositado donde debería, y que, a veces, las algas dan problemas con su terquedad en teñir las cosas de verde, pero por lo general el aspecto de esas fuentes del centro-centro de Vilagarcía es más que correcto durante la mayoría de los días.

Lo cierto es que el examen podría tener todavía peor nota si ampliáramos la búsqueda a más zonas de la localidad y también es verdad que lo de las fuentes es probablemente uno de los elementos ornamentales más complicados de gestionar porque si se seca un árbol se cambia y punto, pero como una fuente dé problemas se convierte en todo un laberinto más que complicado de solventar. «El agua de la fuente canta su canción de plata», escribió Lorca. Esta sí.