
Estabilizado en la zona media de la tabla, el equipo de Gilsanz tendrá a tiro las seis primeras posiciones si es capaz de mejorar sus cifras en casa
02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El Deportivo volverá el domingo a Riazor, de donde los jugadores salieron con una nueva cuenta pendiente hace quince días contra el Cartagena: en inferioridad numérica durante casi todo el partido no pudieron derrotar al colista. «Nos quedamos un pouquiño fríos, porque si que queriamos sacar os tres puntos», dijo tras el 2-2 Villares, que no podía ocultar su decepción. «El empate nos sabe a poco», ratificó Barbero, que añadió luego: «Nosotros estamos en ese trabajo y esa mejora de intentar darle más alegrías a la afición». Manos a la obra.
El nueve es la cifra clave. Cuando faltan nueve jornadas para el cierre de la Liga, el Deportivo se sitúa exactamente a nueve puntos del descenso y a nueve del play off. Estabilizado en las posiciones tranquilas de la clasificación, el devenir blanquiazul presagia una recta final de temporada sin peligro para que mantenga la categoría.
La rapidez con que alcance esa ansiada permanencia estará en justa correspondencia con sus posibilidades de luchar hasta la última jornada por las plazas de ascenso. Pero el reto ni es una quimera, ni va acompañado de presión añadida a un equipo histórico que ha aprendido la lección de sus cuatro temporadas lejos de la élite: aprecia el valor de cada momento, porque, como diría Arsenio, te lo quitan de los fociños.
Solo cuatro victorias de local
Todo se decidirá allí donde solo se rema a favor del Dépor: en Riazor. De los nueve partidos que quedan, cinco los jugará en el estadio que mira al Atlántico, así que el impulso al que el equipo coruñés está llamado se debe dar en su hábitat natural y con las condiciones ideales para que se haga real: al abrigo de su irreductible afición. Esta se convierte de nuevo en el fundamento que lo llevaría a optar definitivamente por la zona noble.
Hasta ahora, con apenas cuatro victorias como local, no sale ninguna cuenta para optar al ascenso. Por eso, ganar los cinco partidos que quedan en casa permitiría a los blanquiazules acabar la Liga con nueve triunfos como local. Sí, es una cifra menor, pero más acorde al desafío planteado: alcanzar el play off en los dos meses decisivos de campeonato. Y sin olvidarse de que su seña de identidad en este campeonato está siendo el rendimiento a domicilio. Este debe seguir destacando al Dépor como el equipo competitivo, que no regala nada y difícil de batir en que Óscar Gilsanz lo ha convertido.
El Dépor de Gilsanz, sexto
Las cifras del entrenador de Betanzos en la media Liga que lleva en el banquillo del primer equipo son de play off. Una clasificación compuesta con los resultados de las 21 últimas jornadas auparía al Dépor a la sexta posición con 35 puntos, igualado con el Oviedo, séptimo, pero a solo tres puntos del segundo, el Levante, con 38. Entre ambos, el Almería y el Mirandés, con 37, y el Huesca, con 36.
No se puede tener mejor carta de presentación de cara al final de Liga. «O equipo está nun momento no que cre no que fai, no que entende que estamos no esprint final e non temos tempo a pensar. O ciclista cando está no esprint non pensa nos que están detrás, so en apretar os dentes o máximo posible», afirmó Óscar Gilsanz después de la victoria de A Malata y la celebración de sus jugadores en el mismo césped junto a sus seguidores.
Seis jornadas invicto
El Deportivo presume de no haber perdido ninguno de sus seis últimos partidos. Es cierto que su fútbol soporta altibajos, como la diferencia entre los minutos previos al 0-1 contra el Racing y los que completó hasta el final, pero no hay otros equipos con una racha igual en toda Segunda División. En este período nada más que ha sumado diez puntos, pues únicamente ganó dos partidos: en Oviedo y el pasado sábado en Ferrol.
Ahora buscará prolongar esta serie hasta las siete jornadas invicto, un dato que todos los que marchan en la cabeza de la clasificación han protagonizado en algún momento de la competición.
En busca de los seis puntos
El primer reto radica en ganar al Cádiz (domingo, 21.00 horas, LaLiga TV Hypermotion), que desembarcará en Riazor como el primero de los dos equipos a los que en esta recta final el Deportivo puede ganar sus dos partidos ligueros. La victoria de A Malata le permitió sumar los seis puntos contra el Racing (al que ya había derrotado en el principio del campeonato), algo que ya había conseguido contra el Eibar (con victorias en Riazor e Ipurúa). Llega el momento de lograrlo contra el Cádiz, al que en la primera vuelta había desarbolado con una exhibición de Lucas Pérez. Además, en el primer partido de mayo, tratará de hacer lo mismo frente al Albacete, al que goleó en la primera vuelta, aún con Idiakez en el banquillo.
Calendario complicado
Al margen de estos dos adversarios, le queda por verse las caras, en las nueve jornadas que tiene por delante, contra el Mirandés, el Tenerife, el Racing de Santander, el Sporting, el Granada, el Zaragoza y el Elche. La dificultad de este calendario y la complejidad del desafío planteado quedan claras con un repaso a los resultados que el Deportivo protagonizó contra estos equipos. En los mismos choques, durante la primera vuelta sumó nada más que once puntos, en un balance de dos triunfos, cinco empates y dos derrotas. Con sus 45 puntos actuales solo le darían para acumular 56 y serían, a todas luces, insuficientes para acabar entre los seis primeros.
Nueve puntos de desventaja
Pero la reacción deportivista mataría tres pájaros de un tiro: arreglaría sus resultados en casa, donde protagoniza unos números propios de descenso, le animaría a mantener fuera de casa el espíritu competitivo inculcado y se engancharía a una lucha por el ascenso que en toda la Liga ha parecido muy lejana. Los nueve puntos actuales se convierten en su menor desventaja de toda la segunda vuelta. Llegó a estar a doce puntos a finales de enero, tras la derrota con el Levante en Riazor. Ahora encadena dos jornadas a nueve puntos del play off, del que nunca se ha encontrado más cerca. Solo en otra ocasión (jornada 26.ª, tras derrotar al Almería) rebajó la desventaja a menos de diez puntos.