
Camino Soria, canción del grupo Gabinete Caligari, surgió como un homenaje a las tierras castellanas y a figuras como Bécquer y Machado, quienes en sus textos también se inspiraron en ellas. La canción se convirtió en un éxito, ayudando de igual modo a la promoción turística de la provincia, atrayendo a visitantes interesados en conocer los lugares que inspiraron la canción.
Soria es una de las ocho provincias que componen la Comunidad Autónoma de Castilla y León, arrasada este verano por el fuego. Gabinete Caligari en su canción se refería a ella como una alegoría de la vuelta a casa, a donde se retorna cuando se quiere descasar: «Voy camino Soria, ¿tú hacia dónde vas? Allí me encuentro en la gloria, que no sentí jamás».
Soria ha entendido el significado de pensar de forma global para actuar de forma local, surgido de la Agenda Local 21 con raíces en el Programa 21 de la ONU, adoptado en la Conferencia de Río de 1992. Aquel programa global enfatizaba la importancia de la sostenibilidad y el papel de las autoridades locales en la gestión del desarrollo sostenible, es decir, un proceso participativo y estratégico que buscaba fomentar municipios y regiones más ecológicas, involucrando a todos los sectores de la comunidad y promoviendo un equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental.
Con un pequeño sensor, del tamaño de un teléfono móvil, que se recarga con energía solar, desarrolla un pionero sistema de detección incendios en la provincia de Soria la Mancomunidad de Tierras Altas, formando parte de su plan de sostenibilidad turística financiado por fondos europeos Next Generation. Los ha instalado en la dehesa de Magaña, con la finalidad de detectar los parámetros clave en tiempo real, tales como la temperatura o los niveles de monóxido de carbono, el estado de la vegetación o las precipitaciones. Según sus creadores, mejora a los sistemas tradicionales de cámaras y satélites, que pueden retrasarse hasta 3 horas en avisar. Además de detectar el fuego, los sensores permiten estudiar otros parámetros como el cambio de las condiciones climáticas o de la salud de la vegetación, ofreciendo información fundamental para afrontar «los desafíos ambientales del futuro».
El Ejecutivo ha sido incapaz de diseñar y consensuar un modelo de gestión de los bosques con las comunidades autónomas y ahora pretende solucionar un heterogéneo y complejo asunto como es el cambio climático, al que, por cierto, Nicholas Stern, economista británico, definió como un reto único para la economía, pudiendo afirmarse que es el mayor y más generalizado fracaso del mercado jamás visto en el mundo. Estamos ante la ensoñación y creencia de siempre, la clase política pretende solucionar grandes problemas de orden global con titulares y frases huecas carentes de motivación, validas solo para el márketing electoral, obviando actuar en lo local y sus peculiaridades. Y han tenido que esperar a agosto de 2025 para descubrir que es necesario un gran pacto de Estado para la mitigación de los efectos del cambio climático en la biodiversidad, dedicando los mayores esfuerzos y tiempo, que ya no tenemos, al debate ideológico y político. Definitivamente deberíamos hacer caso a Gabinete Caligari e iniciar el camino a Soria.