La industria minera gallega mira a Europa
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Galicia construye una narrativa sobre el sector en la que prevalecen la sostenibilidad, el conocimiento y la innovación como garantía de competitividad
25 ago 2025 . Actualizado a las 12:44 h.La industria minera gallega se encuentra en un momento decisivo. Frente a los desafíos de la transición ecológica, la autonomía estratégica europea y la transformación digital, el sector avanza con paso firme hacia una modernización que combina sostenibilidad, tecnología y cooperación. Este cambio no es casual, sino fruto de una apuesta clara por la innovación y por una mayor conexión con las políticas comunitarias.
Un actor clave en esta transformación es la Oficina de Impulso de Proyectos Europeos (OIPE), una iniciativa conjunta de la Consellería de Economía e Industria y la Cámara Oficial Mineira de Galicia (COMG), nacida con un objetivo claro: acercar el tejido empresarial minero a las oportunidades de financiación, colaboración y crecimiento que ofrece la Unión Europea.
En el último año, la OIPE ha reforzado su papel como agente dinamizador, asesorando y acompañando a empresas en el análisis de las necesidades del sector, la identificación de líneas de financiación europeas, el acompañamiento en la preparación de propuestas y la búsqueda de socios estratégicos. Esta labor cobra especial relevancia en un momento en que la UE apuesta por reforzar su soberanía en el suministro de materias primas críticas, a través de iniciativas como la Ley Europea de Materias Primas Críticas.
En este contexto, Galicia, rica en recursos minerales y con un sector con vocación exportadora, está llamada a ejercer un papel protagonista. A través de la OIPE, la COMG participa como stakeholder ( grupo de interés) local en proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) como Picobello, See Bridge o S34I, entre otros. Todos estos proyectos comparten una visión común: avanzar hacia una minería más responsable, eficiente y conectada con el territorio.
Pero la actuación de la OIPE no se limita al seguimiento de proyectos, sino que también fomenta la creación de redes de conocimiento, con acciones como seminarios y jornadas técnicas junto a centros de investigación, como el Cretus de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en las que se abordan temas como la monitorización ambiental o la gestión de espacios mineros restaurados.
Otro importante avance es la creación de una base de datos de proyectos tractores, una herramienta estratégica que permite responder con agilidad a las convocatorias europeas y facilitar sinergias entre empresas, administración y entidades de investigación. Esta base recoge ya decenas de iniciativas impulsadas desde el propio sector minero gallego, que demuestran que no hay transformación sin innovación, ni innovación sin colaboración.
Frente a los antiguos prejuicios que aún pesan sobre la minería, Galicia está construyendo una narrativa distinta: la de un sector que quiere ser parte de la solución, que apuesta por la sostenibilidad, que invierte en conocimiento y que se proyecta hacia Europa con ambición. En definitiva, la experiencia gallega demuestra que la innovación y la cooperación son la mejor garantía para un sector minero competitivo, sostenible y alineado con los retos europeos.