La Xunta rechaza la quita de deuda porque los criterios son «os máis lesivos para Galicia»

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, en el Parlamento.
El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, en el Parlamento. SANDRA ALONSO

La oposición insiste en que el Gobierno gallego acepte la oferta del Ejecutivo central y priorice los intereses de Galicia por encima de los del PP

11 mar 2025 . Actualizado a las 14:51 h.

El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, abrió este martes un debate de casi dos horas en el que desgranó, en una intervención a petición propia, los motivos por los que la Xunta considera la oferta del Gobierno de condonar la deuda autonómica como «un negocio ruinoso». Ante una oposición donde BNG y PSdeG coinciden en instar al Ejecutivo gallego a aceptar el trato, Corgos denunció que la propuesta se realiza tras «un acordo pechado de forma bilateral con ERC» para que el resto de comunidades autónomas lo «branqueen» en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Una «mal chamada» condonación de la deuda que no mejora la capacidad de gasto de la Xunta y que supone absorber el pasivo de otras comunidades que actuaron con menor responsabilidad fiscal, resumió.

«Non estamos a falar dunha transferencia, senón dunha asunción de débeda», alertó el conselleiro, que reclamó en el Parlamento gallego que se priorice la reforma del sistema de financiación autonómica frente a la quita planteada por el Gobierno central. Durante su intervención, advirtió de que la medida propuesta por el Ejecutivo «non supón nin un euro máis de capacidade de gasto para Galicia» y lamentó que el Estado no haya actualizado las entregas a cuenta, lo que afecta a las cuentas autonómicas y municipales.

Denunció que el Gobierno mantiene retenidos casi 1.600 millones de euros que corresponden a Galicia, lo que, dijo, supone un «quebranto» para la financiación de los servicios públicos. Este retraso genera un coste adicional de 1,5 millones de euros mensuales en intereses y responde a una estrategia de «disposición discrecional» de recursos con fines políticos, continuó.

Sobre la propuesta de asumir parte de la deuda autonómica, el titular de Facenda defendió que Galicia no puede aceptar el planteamiento actual porque «favorece ás comunidades incumpridoras e penaliza ás cumpridoras». Además, volvió a cifrar en 597 millones de euros el aumento de la deuda que asumiría Galicia si se aplicase la medida tal como está planteada. En su intervención, advirtió de que la propuesta de condonación es solo «o primeiro paso» de un plan que, a su juicio, llevará a una financiación singular para Cataluña.

«Menudo papelón, non me extraña que Rueda marchara a outro lado do océano para intentar explicar o inexplicable», ironizó la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón. La líder nacionalista afeó que ni Corgos ni el presidente gallego tomaron la decisión de rechazar el plan del Gobierno, sino que la dirección nacional del PP impuso ese voto. «Prexudican a Galiza única e exclusivamente por estratexia partidista do Partido Popular», condenó Pontón, recordándole a Corgos que «os galegos e galegas non lle pagan para ser portavoz do PP de Génova».

La portavoz nacional pronosticó que otras comunidades gobernadas por el PP, como la Comunidad Valenciana, Andalucía y Murcia, «van saír disparadas» a pedir la quita cuando se apruebe, y se preguntó qué hará entonces la Xunta: «Vai seguir no sí, bwana ao PP ou van aceptar a quita?».

La portavoz de Economía del PSdeG, Patricia Iglesias, acusó a la Xunta de actuar como «mandadiños de Feijoo» y de rechazar la medida con una actitud «ambigua e incoherente». Le reprochó que el abandono de todos los consejeros populares en el Consejo de Política Fiscal y Financiera supuso un «penoso e esperpéntico teatrillo», y aseguró que la condonación representa «o primeiro e necesario paso para avanzar na negociación do sistema de financiamento autonómico».

Explicó que la medida supone la reducción del 33 % de la deuda total de Galicia, lo que permitiría ahorrar 100 millones de euros anuales en intereses y liberar recursos para el gasto público. Y advirtió que la compensación se calcula con la población ajustada, lo que sitúa a la comunidad por encima de la media estatal en el reparto de los fondos, algo que Corgos minimizó como el único de los cuatro criterios empleados por el Gobierno, siendo los restantes simplemente «políticos». «Os criterios utilizados son os máis lesivos para Galicia», le respondió el conselleiro, definiéndolo como «o peor acordo posible».

Corgos recordó que el Gobierno gallego evitó en su momento acogerse al FLA, como hicieron comunidades como Cataluña o Valencia, para «preservar o autogobierno», y que lo que hizo ahora la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para plantear la condonación de deuda, fue «torturar as cifras ata que lle saíron as contas» para Cataluña y para Andalucía, donde será candidata del PSOE en las elecciones autonómicas. «É chantaxe político, o prezo que o soberanismo pide a Sánchez para permanecer un pouquiño máis na Moncloa. Nós, a diferenza de vostedes, non estamos dispostos a tragar», añadió el portavoz del PP, Alberto Pazos.