La nudosilla, una invasora que crece sin control

Es una planta apreciada en la jardinería que le gusta crecer entre las grietas de los muros tradicionales


amigos da terra vigo@tierra.org

Es muy bonita, pero empieza a ser un problema la amiga que queremos presentarles hoy y de paso hacer una de estas entretenidas relaciones aparentemente imposibles que ilustran lo interconectado que está todo en la naturaleza. Porque así a primera vista no parece que tenga mucho que ver una planta que florece incluso en invierno con una candidatura gallega al patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco y el dalái lama.

Nuestra protagonista se llama Polygonum capitatum, o nudosilla dicho de forma amable. Es una planta rastrera, en el buen sentido de la palabra, y su nombre hace referencia a esa intrincada red de tallos y nudos de la que nacen sus pequeñas flores rosáceas en forma de espigas. A pesar de su tamaño discreto es una planta muy resistente y precisamente por eso, su querencia por entornos degradados y sobre todo su capacidad para tapizar densamente los suelos la fueron convirtiendo en una especie muy apreciada en jardinería hasta que de pronto nuestra amiga comprobó que no existen puertas en el campo (ni en el jardín) y salió a conocer mundo.

De esta forma la conocimos como una rareza en el entorno de Vigo hace un tiempo pero ahora ya es imposible no encontrársela por doquier. Como se imaginarán la nudosilla se reveló como una especie invasora y como tal podemos verla en todos lados aunque específicamente en lugares muy concretos. Le gustan las grietas entre las piedras de los muros y aquí entra en juego la técnica de construcción tradicional, la pedra seca que prescinde de cualquier tipo de cementos, morteros o argamasas. Esta técnica con excelentes representaciones en nuestro entorno acaba de incorporarse a la lista indicativa del patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco y de esta forma, con todo a favor, nuestra amiga empieza a extenderse ya sin control.

Sus primeras citas descontrolándose nos llegaron hace pocos años desde el norte de Portugal (en la vecina isla de Madeira ya está considerada como una amenaza para la biodiversidad) y de allí saltó al sur de Galicia y, antes de que sea más tarde, convendría incorporarla ya al listado oficial de especies exóticas invasoras de Galicia, para empezar dejando de seguir comercializándola como planta ornamental para jardinería.

Más allá de este uso decorativo no hemos encontrado, salvo algunas vagas referencias a asuntos urinarios, mucha información sobre sus propiedades, aunque quizás tenga que ver con su exotismo y por tanto no estar suficientemente estudiada por nuestras latitudes cosa que seguramente será muy diferente en su tierra natal en donde además cumplirá su función ecológica en perfecta armonía con sus parientes.

Ausencia de enemigos

Fuera de su entono su capacidad de adaptación se suma a la ausencia de enemigos naturales y así poco a poco va conquistando el terreno de la vegetación riparia (de las paredes, vaya) en la que se encuentran muchas especies autóctonas especializadas a vivir en esos espacios, donde precisamente no tenían competencia y por tanto amenazadas. Como ya tenemos abundantes ejemplos quizás podríamos tomar nota cuando su presencia todavía es controlable. Y nos faltaba esto, la relación de nuestra amiga con el dalái lama. Es fundamentalmente geográfica, pues la nudosilla es originaria de Nepal, lo que explica su resistencia pues, como comprenderán, a una oriunda del Himalaya nuestro invierno le resulta casi tropical. Si le añaden esta frase del Dalai Lama «Si crees que eres demasiado pequeño para marcar una diferencia, intenta dormir con un mosquito» ya tienen también la relación con la filosofía ecologista.

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