Los problemas de Noubi, que evoluciona favorablemente, y las bajas seguras de Ximo y Escudero dificultan el plan defensivo para el sábado
27 nov 2025 . Actualizado a las 10:11 h.Desde la obligación de un Deportivo llamado por historia y vigente límite salarial a las cotas más altas, la defensa blanquiazul prepara una nueva pirueta en la próxima jornada. Solo cuatro zagueros de la primera plantilla están disponibles a día de hoy para el compromiso del sábado (18.30 horas, TVG) en Albacete. Son el multiusos Miguel Loureiro, los centrales Arnau Comas y Dani Barcia, así como el lateral zurdo Giacomo Quagliata. Pero hay esperanza de que la situación mejore entre hoy y mañana.
Las pruebas médicas practicadas aluden a que Lucas Noubi, que pidió el cambio durante el último partido, no sufre ninguna lesión de gravedad en el hombro derecho, por lo que será su evolución la que marque si estará disponible para el próximo encuentro, en el que su equipo buscará la sexta victoria consecutiva, la quinta en Liga. El Deportivo había llegado a las cinco seguidas en Segunda División en la campaña 2019-2020, cuando bajo la batuta de Fernando Vázquez creyó hasta el final en la remontada, pero no logró evitar el descenso de categoría.
El miércoles Noubi no se entrenó junto a sus compañeros, por lo que se sumó a las ausencias ya conocidas en la misma línea de retaguardia de Ximo Navarro y Sergio Escudero. Ambos continúan acumulando sesiones de recuperación de sus respectivas dolencias, pero no se cuenta con su regreso tan a corto plazo. El deportivismo cruza los dedos para que el sub-21 belga sí pueda participar en los entrenamientos del jueves y del viernes, antes de que el Dépor se desplace a Albacete. Los fabrilistas Samu Fernández, Damián Canedo y Quique Teijo participaron en las tareas del primer equipo, aunque en la primera ronda de Copa el que había debutado fue Pablo García.
La situación obliga a Antonio Hidalgo a dar muchas vueltas a la pizarra con el objetivo de reconfigurar el sistema defensivo blanquiazul, que pasará un nuevo examen. El Albacete viene de ganar sus dos últimos partidos en casa y el pasado fin de semana cayó (2-1), pero apretó, con un disparo al palo incluido, al Las Palmas hasta el final. Es cierto que la pasada campaña sus dos enfrentamientos acabaron con sendas goleadas a favor de los blanquiazules, pero también que este mismo adversario había apartado a los blanquiazules del ascenso en el 2022 con la fiesta preparada en Riazor.
Esta vez, en el feudo manchego el equipo coruñés aspirará a cerrar un mes de noviembre especialmente inspirado a la hora de cerrar su propia portería. Más allá de la alta exigencia intrínseca a este equipo, el caso es que apenas ha recibido dos goles en las cuatro últimas jornadas, uno contra el Córdoba y otro frente al Ceuta. Es cierto que ambos rivales porfiaron muchos minutos en pos de arañar puntos, pero este Deportivo se está sintiendo cómodo desde el vértigo y ha hecho de las dos áreas su territorio predilecto. El pasado sábado salió a flote de un partido en que los problemas de Noubi y las virtudes de un rival con todo por ganar acrecentaron la sensación de fragilidad de un equipo que (ahí están los datos) en Riazor y a domicilio sigue siendo muy duro de roer.
Sin Luismi Cruz
Otra baja con incidencia en la parcela defensiva es la de Luismi Cruz, que por culpa de un problema muscular también hubo de retirarse del reciente partido. El exjugador del Tenerife no se entrenó el miércoles y está pendiente de evaluación médica. Su polivalencia le ha permitido jugar en cualquier posición de la mediapunta, y también retrasarse como carrilero a la hora de defender. De este modo, Hidalgo bien podría verse obligado a renovar por completo la banda derecha que Noubi y Cruz formaron contra el Ceuta.
Con el sevillano, autor de dos goles y cuatro asistencias, como seria duda para el próximo encuentro, David Mella podría regresar a la alineación de un Deportivo que afrontará en Albacete todo un desafío.